Nuestros cantantes favoritos: ¿la objetividad existe o más bien la 'fabricamos' ad hoc?
Rescatamos un comentario del fondo del mar, firmado por Salvador, que podría generar un interesante debate.
Quedan ustedes expresamente invitados a participar en él.
"Tendemos a hacer Leyes Universales de nuestros gustos y pecamos [a veces] faltando a los que no los comparten.
En algunos casos existen más valores objetivos a la hora de valorar una voz o una interpretación de los que pensamos, pero generalmente despreciamos/obviamos esos valores para mantener nuestras posiciones, y en ocasiones vemos/oímos cosas que no existen.
Qué valoramos más en una voz, la personalidad del cantante (su plante, nación, etc.), qué nos emociona más, qué nos conmueve más: su timbre, su tesitura, su musicalidad, su color, su luz, su cuerpo, su volumen, su fuerza, su potencia, su bravura, su lirismo, sus agudos, sus medios tonos, su fraseo, su versatilidad, su fiato..., su técnica (colocación, fonación, emisión, proyección, acústica, longevidad...)...
El tenor que simplemente se aproxime a la combinación de estos valores que más nos gustan será nuestro tenor favorito.
Soy un enamorado de la voz de tenor, y me gustan, en mayor o menor medida, prácticamente todos, Kraus, Pavarotti, Carreras, J. Aragall, Domingo, M. Fleta, Fernando de la Mora, Fabio Armiliato, Mauro Ermanno, Di Stefano, Gigli, N.Gedda, M.Lanza, etc., etc.
Todos tienen mejores y peores interpretaciones, algunas son realmente maravillosas, otras mediocres. No existe nadie que cante todo mejor que los otros, hay temas que los hacen mejor unos y otros (...).
Flórez ha mejorado muchísimo a lo largo de estos años. El repertorio rossiniano, bien interpretado, requiere unas agilidades que muy pocos pueden realizarlas (algunos hacen unas pocas y además desafinan).
No voy a entrar a la calidad de musicólogo, que es reconocida hasta por los que le aborrecen (que desgraciadamente son muchos), sino al tenor: vocalmente Blake tiene varias épocas: la de los años 70 (finales) y primeros de los 80, la de mediados de los 80 principios de los 90, mediados a finales de los 90, y 2000.
La diferencia tímbrica y de coloratura de Blake en esos períodos es substancial, pasando de lo único y excepcional, para llegar ahora a la decadencia; eso lo podemos comprobar en las versiones colgadas en You Tube.
A veces existe alguna versión que demuestra la capacidad de un tenor, por favor, comprobad esta maravilla. Coged cualquier versión de este aria "Sì, ritrovarla io giuro", por ejemplo:
Juan Diego Flórez: aria de Ramiro del Segundo Acto, Escena II, de 'La Cenerentola', Rossini.
¿Cómo se puede decir que este aria está mal cantada/interpretada? (...).
Sin embargo, escucho la siguiente versión y aún no me creo que se pueda hacer esto (en su primera época, naturalmente):
Sin ánimo de nada, no he visto estas facultades a nadie.
Reitero, en ocasiones sí existen valores objetivos.
Gracias, Salvador

¿Qué opinan ustedes?
1. ¿Solemos ser objetivos cuando valoramos la voz o la actuación de un cantante determinado?
2. ¿Mostramos tendencia a sustentar, consciente o inconscientemente, un juicio previo ya formado?
3. ¿La objetividad absoluta existe o en cierto modo la 'fabricamos' a nuestra medida?
Raúl Amador dijo
muy cierto su comentario Sr. tantas discusiones que se dan, pero en parte la pasión de la Opera en cierta forma es perderse tambien un poco en la locura de ella, pero si todos opinaran con conciencia y sin ningun fanatismo por un cantate, creo que llegariamos a ponernos mas de acuerdo, pero tambien esta la opinion de la vision de cada quien respecto a la Opera como una Obra de arte y ahi cada quien tiene su vision.
En fin buena nota, y magnifico Blake, de los mejores en su repertorio que años aqellos, Un gran Bravo por él, Saludos y que Viva la Opera.
17 Septiembre 2007 | 05:11 AM