Ni Domingo ni Carreras. En el funeral de Pavarotti, sus colegas lo dejaron solo
Todos estos días me estuve preguntando si acudiría al funeral de Luciano Pavarotti su primera mujer, Adua Veroni. ¿Estaría allí, frente a su rival, Nicoletta? ¿Sería capaz de perdonar y estar en su sitio? No lo anunció, o seguramente no le preguntaron, pero allí estaba, a dos pasos del féretro del padre de sus tres hijas.
Me preguntaba también qué cantantes de ópera harían acto de presencia para dar el último adiós a su colega. ¿Quiénes? ¿Cuántos?
Ya saben, me sobraron los dedos de una mano. Allí estaba Mirella Freni, hermana de leche de Pavarotti, a quien Luciano quería como a una hermana de verdad y que en igual medida fue y es correspondido. Allí estaba Raina Kabaivanska, de origen búlgaro y residente en Módena. Y Andrea Bocelli, también amigo del tenor.
Fueron más los del otro bando, de aquel al que tanto criticaron en su día que se había pasado Pavarotti: Bono, el líder de U2; Zucchero, Tony Renis ... Ellos sí estuvieron.
¿Dónde estaban los cantantes de ópera que tanto dicen que le admiran? ¿Dónde estaban los que no tardarán en declararse sus herederos? Y, sobre todo, ¿dónde estaban aquellos con los que compartió giras y aplausos, el dúo de los que otrora fueron tres?
Brillaron por su ausencia, y nunca mejor dicho.
¿Todos tenían la excusa perfecta para no estar presentes en el Duomo de Módena la mañana del sábado 8 de septiembre de 2007? ¿A todos se lo impidieron ineludibles compromisos? ¿Alguno quizás interpretó como una 'humillación' que un gris Bocelli (con todos los respetos, nada tiene que ver con que sea ciego) fuera el tenor elegido para cantar en la ceremonia?
Es verdad que Plácido Domingo se encontraba en los Ángeles, ensayando. Es muy probable que José Carreras aún permaneciera en Karlstad, Suecia. Pero no es menos cierto que la ceremonia duró una hora y media, y que los aviones privados existen para algunos.
¡Qué tristeza! Salvo Kabaivanska, emocionada hasta los tuétanos, que cantó el Ave María de Otello al inicio de la ceremonia; y Mirella Freni, a quien un agujero en el estómago y otro en el corazón le impidió alzar la voz para cantar, allí no hizo acto de presencia ningún otro cantante lírico de renombre, ni uno solo.
Puede que Pavarotti no fuera el mejor tenor del mundo. Puede que Pavarotti no fuera el mejor intérprete de ópera del mundo. De hecho, en mi opinión, no lo era. Pero algo hay indiscutible en esa voz que se nos acaba de marchar: era —es, siempre lo será— grandiosa, única, insustituible. ¡Cuántos la quisieran!
No nos engañemos, nunca más habrá otra voz como la de Pavarotti. Y nunca más sus colegas tendrán la oportunidad de rendirle ese último homenaje. Hay ausencias que dicen más que mil elogios. Fueron muchas. Demasiadas. Y hay dos que queman. Ni Domingo ni Carreras. De los famosos tres tenores allí sólo hubo uno, y estaba muerto.
WILMER JARA dijo
Efectivamente, llamó mucho la atención que no estuvieran en el adiós de Pavarotti, quienes compartieron con él tantas jornadas inolvidables como Plácido y José Carreras. ¿ Por qué? . Solo ellos lo saben, ¿distanciamiento', ¿rencillas?, ahora salen a la luz declaraciones que hablan que el tenor de Módena se quejaba que sufria de aislamiento, de abandono de sus amigos, culpando de ello a su segunda esposa. Como sea que haya sido, comparto la opinión de que ahí debieron estar Plácido y José, como dice esa hermosa canción de Burt Bacharach " That´s what friends are for" ..."In good times and bad times, .......that´s what...Siempre se habló de que con Plácido no había tanta amistad ya que la rivalidad era demasiada, en cambio Pavarotti se refería a José Carreras como su " young brother" y en los conciertos y ensayos lo abrazaba, le alzaba la mano, cuando los periodistas le mencionaban la rivalidad con Plácido, inmediatamente respondía, "Con Plácido y Carreras", uno se podia dar cuenta que con José había más química que con Plácido. Sin embargo el catalán brilló por su ausencia y sin ninguna aparente razón ya que no tenía nada pendiente en su agenda en ese momento, a diferencia por lo menos de Domingo quien si estaba con compromisos adquiridos, aunque en estas circunstancias no caben estas disculpas, ya que los 2 que quedan del recordado trío tienen los medios suficientes para estar en el lugar que sea cuando quisieran. En fin una pena, creo que Pavarotti y los admiradores de los 3 tenores no merecían esto. Pero no solo fueron ellos, ¿ dónde estuvieron, Zubin Metha, James Levine, Ricardo Mutti, Claudio Abbado, Juan Diego Flórez, Luis Alva, Katia Ricciarelli?. Estos últimos residiendo en Italia. Por lo que se ve en el mundo de la Ópera hay muy poca fraternidad.
13 Septiembre 2007 | 08:18 AM