Así era Pavarotti (II)/ Jaume Aragall: "Lo llamé por teléfono y me cantó Girometta"

Testimonio de Jaume Aragall, publicado en La Vanguardia:
«Conocí a Luciano en 1964 en la Scala y dos años después Abbado nos juntó en una producción de I Capuleti e i Montecchi que fue muy especial porque yo hice el papel de Romeo, cuando hasta entonces lo hacía una mezzo. Pavarotti interpretaba a Tebaldo. Desde entonces nos unió una gran amistad, un gran cariño. Éramos como de la familia y hoy siento que he perdido a un hermano.
Romeo, San Francisco, Edimburgo, Scala
Sólo colaboramos en aquella ópera de Bellini, porque los dos teníamos un repertorio parecido, éramos rivales en cuanto a personajes, pero coincidíamos mucho en las mismas ciudades y en los mismos hoteles. Él hizo siempre grandes elogios de mí y yo también sentía una gran admiración por él. A veces nos intercambiábamos consejos. Como cantante ha dejado una auténtica enciclopedia discográfica de la que todo el mundo puede aprender. Fue uno de los mejores. Su color, su timbre, su modo de expresar, han sido inigualables.
Era un hombre alegre, al que gustaba rodearse de amigos. Recuerdo nuestras partidas de cartas en los hoteles. El que actuaba al día siguiente decidía cuándo acababan.
Le gustaba comer bien y una vez en Edimburgo me hizo coger dos autobuses para llegar a una taberna donde había descubierto que cocinaban bien la pasta. Bromeábamos constantemente.
Una vez le entregaron la llave de la ciudad de San Francisco y al final de la ceremonia había desaparecido. Lo tuvo claro enseguida: "Giacomo, sé que la tienes tú".
A pesar de su enfermedad, la última vez que le telefoneé estaba contento. Se lo pedí y me cantó Girometta, una de las canciones que solía incluir en sus conciertos».
Pavarotti: 'La Girometta', canción popular (frottola) de Gabriele Sibella. 1988.