Vargas: aria de Ramiro del Segundo Acto, Escena II, de 'La Cenerentola', Rossini. Metropolitan de Nueva York, 1997.

(Gracias, Idecaso)


—Actualmente hay un "boom" hispanoamericano en la lírica, con cantantes como usted, Juan Diego Flórez, Rolando Villanzón, Marcelo Álvarez, José Cura, Aquiles Machado... ¿A qué es debido?

—Es una pregunta que me he hecho yo mismo y no encuentro la respuesta satisfactoria. Creo que es una capacidad que todavía tenemos en Sudamérica de expresarnos con libertad a través del arte. Estamos menos comprometidos mediáticamente. Lo de querer comenzar enseguida como decía y convertirse en los tres tenores es un principio negativo del que hay que huir. Hay que cantar por el amor al canto. Sin más.