Roberto Alagna: "El público siempre tiene razón"

Entrevista en Ritmo con Roberto Alagna.
Por Jaume Radigales:
«Un año después del disco-homenaje a Luis Mariano, y entre los escándalos antes y después de su paso por La Scala el pasado mes de diciembre, Roberto Alagna repite la experiencia con canción mejicana. El tenor franco-italiano habla de su carrera y acepta sin complejos la influencia de la canción popular, un género que le abrió más tarde las puertas de la ópera.
Otras se le están empezando a cerrar. La del teatro milanés, sin ir más lejos.
Realizamos esta entrevista tres semanas antes de la Aida que abría temporada en La Scala; y que se saldó con la airosa reacción de un tenor que parece contradecirse en sus respuestas: "El público siempre tiene razón", afirma. Nos hubiera gustado, mientras se retiraba del escenario del teatro lombardo, preguntar a Roberto Alagna si se retractaba de lo que nos había dicho. Rápido (quizá demasiado) en sus respuestas ante el periodista que tiene delante, Alagna habla por los descosidos. Hijo de la inmigración italiana, el tenor posee la espontaneidad itálica pero la capacidad de discutir y de rebatir propias de la racionalidad francesa en la que se ha educado y en la que piensa cada día. No tiene nada por demostrar, aunque se mantiene apasionadamente pegado a lo que constituye su razón de ser artística y humana: el canto.
(...)
—Su repertorio es muy amplio, de lirico a lirico spinto...
—Intento no etiquetar la voz de tenor porque si empezamos con lo de: "Mira, es un ‘spinto', un dramático, un lírico..."... ya hemos ido demasiado lejos: ahora tenemos tenores mozartianos, tenores puccinianos... llegará el día en el que tendremos hasta tenores para "Una furtiva lagrima"... ¡es demasiado! Creo que cuando tienes una voz de tenor puedes cantar con la voz y el color propios e intentar expresar el máximo de sentimientos con el color de tu voz. Cuando canto Radamés, Don José o Canio lo hago con voz lírica, que es mi base. Es una voz más bien ligera e intento no dar un acento muy verdiano. Quiero decir que si en algún momento hay que dar un acento más incisivo cuando canto a Verdi, doy un color más penetrante, pero sin ir demasiado lejos, sin forzar la voz. Siempre intento tener una buena base belcantista, incluso en el repertorio verdiano o dramático».
(La foto)