
Entrevista en La Nueva España con Edita Gruberova.
Por Cosme Marina:
—El peso de los montajes escénicos ha dado un vuelco al concepto de la lírica.
—¡Qué puedo decir al respecto! Cuando se habla actualmente de las puestas en escena debe tenerse en cuenta que no es el mismo concepto que se empleaba décadas atrás. Antes, reitero, la música era lo más importante. Cuando cantaba en los inicios de mi carrera óperas como «La flauta mágica», «Lucia» o «Ariadna», quien mandaba era el director musical. Recuerdo, en este sentido, el trabajo que realizaba Giuseppe Patané. Y desde la escena no se realizaba una dirección contra la música porque profesionales como Giorgio Strehler, Franco Zefirelli o Jean Pierre Ponelle, entre otros muchos, pertenecían a una generación que hacía teatro de verdad, a nivel muy alto y con una gran cultura musical. O lo que es lo mismo, entendían la música y sobre ella construían la escena.
—Ahora el proceso casi es a la inversa.
—Es, sin duda, la mayor modificación del mundo de la ópera en estos años y lleva a que la música esté quedando en un segundo plano y ya casi ni las críticas mencionan a los cantantes, y, a la vez, los directores musicales permiten a los de escena verdaderas atrocidades. Y esto no debería pasar. Alguien puede llegar a pensar que la ópera es algo anticuado, pero es un género en el que la música va primero y el teatro, detrás.
27/02/07:
01/03/07:
Cuánta verdad junta... Es que cuando uno ve que en vez de la Flauta Mágica, lo que se ha hecho es una menestra de verduras, empieza a sospechar... XDDD
Mordiskitos ^^
Estoy contigo Lilith, se le quitan realmente a uno las ganas de ir a los teatros; lo que no entenderé jamás es porqué la dirección de los teatros claudican ante estos señores que lo único que montan en muchas ocasiones son auténticos galimatias y absurdos de poco o ningún gusto. Lo único que me sugiere tal transigencia es el mismo co-protagonismo que desea para si, la dirección del coliseo en cuestión.
Aprovecho la ocasión para incluir en esta linea a la dirección actual del teatro del Liceo barcelonés, después de haber visto el Otello que montaron el año pasado, me miraré con "lupa" mi próxima entrada a cualquier representación en el mencionado teatro.
Le da la impresión a uno de que le están tomando el pelo, y de que manera ......
Besos y abrazos
¿Me has leido alguna vez lo del Rigoletto/Star Wars/Planeta de los Simios? Si es que a la pobre Diana la meten en cada lío...
http://www.bayerische.staatsoper.de/spielplan/vorstellung.php?id=...
El audio (Live Performance Recording from February 21, 2005 ) es de Diana. Muy muy muy recomendable.
Mordiskitos ^^
Volvemos a la polémica.
Es lógico que la Gruverova exija relevancia en la Ópera, es cantante y parte interesada, al fin y al cabo.
Os remito al magnífico resumen hecho por don Paco Roa al respecto.
La Ópera es un compendio de disciplinas artísticas, donde unas priman sobre las otras, pero al final es drama musicado, y la parte escenográfica no tiene por qué supeditarse a la voz, de ahí que comparta, con muchos, el rechazo a los Bises, aún diría más, a descomponer la escena simplemente saludando en caso de ovación.
El maestro Kraus lo hacía, pero no con agrado.
Sigo diciendo que la Flauta Mágica de Salzburgo, tiene una más que aceptable puesta en escena, salvo detalles, que no es precisamente el de la verdulería.
Es un colorido acorde con la evolución del personaje, desde la madre agnegada del principio, a la arpía llena de rencor del final.
Besos y abrazos.
PD: Mi pequeña Lilith, no encuentro la audición que nos propones.
¡Hola a tod@s!
El leer la entrevista de la Gruberova, no se, me ha suscitado muchos temas que pensar en general en este mundillo de la opera.
Es curioso como no solo habla del montaje de la opera, si no que tambien habla gruverova, si se molestan en leer la entrevista, sobre que la imagen de un cantante ahora también es valorada por encima de sus cualidades vocales.
Para mi, decir esto, es, de algún modo, que la ópera, como actualmente la conocemos, es algo completamente comercial: se vende un "producto" que debe de recaudar unos fondos para la empresa. En general, el mundo funiona asi, asi que no tiene que ser diferente este mundillo.
Pero sinceramente, es triste que, actualmente, la música este supeditada a vender. Por eso se hacen esos montajes tan raros y "llamativos", para llamar la atención. Los directores del teatro, quieren vender, y cogen a directores de escena que vendan. Eso es, en esta vida, normal. Pero, ¿porque no hacerlo, pienso yo, utilizando unos montajes que realmente sean los del libreto de la opera, intentando ser fieles a la primera vez que se representó?
Yo creo que simplemente, llama mas la atención una traviata en la que la protagonista sale como dios la trajo al mundo, con medidas 90-60-90, que una en la que salga una mujer de 300 kilos que no se pueda ni mover.
Pero, no es eso lo que kiso verdi al hacer esa opera, sino mostrar un drama humano, denunciando las miserias de la sociedad de su tiempo.
Ser fieles, para mi, a la opera, es ser fieles a aquella opera que conmocionó, de alguna forma, tanto, que el paso del tiempo no hace mas que recordar que esa obra existió. Y por favor, si cambias algo, que logres ser mas fiel a lo que quería el autor, tanto el compositor como el libretista.
Bueno, quería ser breve (como siempre) pero me emociono a escribir y... me vuelvo demasiado largo. Lo siento.
Un besiño!
Querido Francisco, el enlace del audio está al final de la página, debajo de las fechas y dos enlaces de video =)
Y vale que Jara quería simbolizar la evolución de la Reina (y de las tres damas, que también cambian de color) de "madre desesperada" a "asesina despiadada", pero es que no es así. La Reina es mala desde el principio. En el "O Zittre Nicht" manipula psicológicamente a Tamino. Es perversa y malvadita todo el rato XDDD
Lo que dices, Allfor, tiene mucho sentido, pero, aunque ya sabéis que soy muy partidaria de la escenografía fiel al libreto (Zeffirelli mola), a veces, no está de más modernizar un poco el vestuario. Quiero decir, no sea que me malinterpreteis (ejem XD), que no hace falta que se situe la Traviata en el siglo XIX, porque esa misma historia, con pocas diferencias, podría darse ahora mismo. No es el caso de todas las óperas, por supuesto, pero a veces, y sólo a veces, cuando el argumento es atemporal, el contexto histórico no es imprescindible.
En cuanto al aspecto físico de las cantantes (y digo "las" por razones obvias...), pienso que es lógico que se prefiera ver a Netrebko o a Gheorghiu en escena que a Gruberova o a Caballé, pero si hablamos de escuchar, igual la cosa cambia. Supongo que depende de cada uno. De si vamos a ver la ópera o a escucharla.
Mañana me voy a Barcelona, y no sé si podré escribir mucho (igual me llevo el portátil, pero no es seguro que pueda conectarme). Vuelvo el domingo por la noche.
Mordiskitos si no hablamos hasta entonces ^^