Roberto Alagna y la huida de Radamés

"Sarà un 'Aida da sogno, tutta d'oro come l' Egitto", anunció Zeffirelli. Y en la segunda representación de la 'Aida' de La Scala, con Roberto Alagna (Radamés), Violeta Urmana (Aida) y Carlo Guelfi (Amonasro), se coló el prêt-à-porter.
Roberto Alagna dio la espantada tras cantar 'Celeste Aida', y dejó a Amneris compuesta y sin Radamés. Antonello Palombi salió al quite, en vaqueros y camiseta. Con nueve minutos de aplausos finalizó anoche en La Scala tan polémica función.
Más, en 20 Minutos

Los secretos de la puesta en escena
Palombi: "In quattro secondi ho fatto il silenzio"
Alagna: "Il 14 tornerò alla Scala"
¿Permitirán en La Scala que vuelva a cantar?
La prima. La Scala, 7 de diciembre de 2006.
orlando dijo
Mi humilde opinión:
Lo primero que pensé cuando me enteré por el telediario fue: “A este tío se le he subido ya todo el divismo a la cabeza”. Pero luego recordé lo que siempre he pensado cada vez que he leído una biografía de un cantante de ópera: éste público de La Scala, por tradición, no sabe lo que es el respeto. Yo no sé si lo hacen para conservar su fama y tradición de público exigente (incluso en el mundo de la ópera hay tradiciones que no se deberían conservar), lo que sé es que es una vergüenza que a un cantante le abucheen y le silben en plena actuación, sin siquiera esperar al final. Se le critica a Alagna por falta de respeto al público, pero quién critica a éste por faltar el respeto al tenor.
Peor aún cuando leemos que los abucheos y silbidos no se debieron a su mala interpretación del ‘Celeste Aida’, según parece, sino a unas declaraciones que hizo el tenor acerca del público días antes. O sea, que Alagna pone en tela de juicio la competencia y capacidad del público y éste protesta justamente faltando a la educación y al respeto que se debe al arte de un cantante. Si no quieres escuchar al tenor no le vayas a ver, si no te gusta cómo está cantando espérate al menos a que termine de trabajar para mostrar tu desaprobación ¿no? Pero parece que a La Scala va mucha gente capaz de pagar su entrada para hacerse notar, ésa es la impresión que me da a mí. Estamos ya en el s. XXI, los milaneses deberían también evolucionar con los tiempos, ampliar su educación, y aprender a respetar a los artistas mientras trabajan y también al resto de espectadores que seguramente preferían disfrutar de la función sin sentirse protagonistas ellos también.
(Parece que el tenor sustituto se ha colgado él mismo todos los laureles, desde luego habría que ver si su éxito hubiera sido igual si Alagna no le hubiera quitado de encima la parte más difícil de cantar –he leído que ‘Celeste Aida’ es lo más difícil no solo de esta ópera, sino una de las arias más difíciles para tenor que se han escrito).
12 Diciembre 2006 | 12:31 PM