Crónica de la 'Lucia' del Liceo del pasado día 11 (segunda representación, hoy, lunes, 13).

Por Pablo Meléndez-Haddad:

«Un ambiente caldeado presidió el estreno de esta 'Lucia' en un Liceo que recibió al público con antidisturbios desplegados a las puertas del coliseo prestos a contener una manifestación de simpatizantes de CiU que protestaban por el futuro tripartito que llegará a la Generalitat, y que abuchearon sonoramente la llegada tanto de los Duques de Palma como de los miembros del actual Gobierno autonómico.

También hubo abucheos al final de la representación, estos de parte de un público que protestó en contra de la puesta en escena de Robert Carsen, que trasladaba de manera literal el desequilibrio psicológico de la protagonista a la escenografía; una propuesta llena de obviedades: suelo desequilibrado, inestabilidad horizontal, punto de fuga acusado con un cielo hermoso como escape a este grisáceo mundo de Lucia...

Patricia Ciofi, que reemplazó a una enferma Edita Gruberova, fue recibida con ovaciones por su adecuada y personal caracterización: la soprano italiana lo dio todo para convencer y emocionar, llegando sin problemas a los sobreagudos, controlando la coloratura y empapando su canto con una gran carga dramática; su discreta proyección resultó favorecida con una de las virtudes de la escenografía, que actuaba como bocina de resonancia.

Josep Bros confirmó su consagración como uno de los tenores de referencia en el estilo, diciendo su texto con absoluta sapiencia y salpicando su Edgardo de arrestos heroicos.

Anthony Michaels-Moore, en la huella de Fischer-Dieskau, fraseó con gusto y adecuación; Giacomo Prestia impuso su vozarrón como un concentrado Raimondo; Mireia Pintó dibujó una perfecta y diligente Alisa, mientras Vicente Ombuena aparecía como un lujo de Arturo.

Josep Caballé, desde el podio, concertó con eficacia y absoluta entrega hacia los cantantes, resolviendo sobre la marcha alguna descompensación y atreviéndose incluso con ambiciones interpretativas consiguiendo, por ejemplo, un sexteto brillante. El arrebato personal, en todo caso, tendrá que dejarse para otra ocasión».

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