El gran Kraus: 'Quel trouble inconnu me pénètre?', 'Salut! Demeure chaste et pure...', recitativo y aria del Tercer Acto de 'Fausto', Gounod.
Teatro Regio di Parma, 22 de febrero de 1986.
El gran Kraus: 'Quel trouble inconnu me pénètre?', 'Salut! Demeure chaste et pure...', recitativo y aria del Tercer Acto de 'Fausto', Gounod.
Teatro Regio di Parma, 22 de febrero de 1986.
Los comentarios están cerrados
« 'Los favoritos' (3): Cuatro 'Largo al factotum della città': ¿con cuál se quedan? | Inicio | Salvatore Licitra, en 'Il Trovatore', 1999 »
"Los más emocionantes hallazgos dejarían de deleitarme si tuviera que guardarlos sólo para mí".
lagioconda
operasiempre[arroba]gmail.com
Estadísticas
Copyright © 2008 - Ópera, siempre - es un blog hospedado en La Coctelera con el tema Diario
Que grande era Kraus, eh Gioco?.
Son clases de canto, sus arias.
Era un maestro en todos los sentidos, tanto emocional como vocalmente.
oh, Don Tomas Rugby del Met.... (Y las entradas?)
Eh!, D. oscar, que tal le va?....
La funcion del Met ya fue.... Fue un exito rotundo, para la proxima le guardare unas entraditas :).
¡El más grande!, ya está:-). Porfa, ¿sabes la fecha?
El mejor, sin que me ciegue el paisanaje.
¿De que año es la grabación? Parece muy joven, aunque la voz la conservara con esa frescura casi hasta la muerte de su mujer.
Perdonen chicos, aqui les dejo los detalles de la funcion.
Faust.
Teatro Regio di Parma. 22/02/86
Director Alain Guingal.Ana Maria Gonzales (Margherita); Alfredo Kraus (Faust); Nicola Ghiuselev (Mefistofele); Roberto Coviello (Valentino).
Un saludo...
No hay nada que perdonar:-). ¡Gracias mil!
Saludiños.
Con lo difícil que resulta arrancar un aplauso, simplemente de cortesía, en semejante teatro; en fin, el maestro está, como siempre, insuperable en lo suyo. Repárese especialmente en la coda, no se puede cantar mejor. Saludos y acudan al barbero que, a este paso, tendrá que cerrar la barbería; yo, de momento, sigo ponderando mi voto...
Magnífica, como todas, esta interpretación de Kraus, ¡qué duda cabe! ¡¡¡Extraordinario!!!… ¡Qué seguridad! ¡Qué aplomo! ¡Qué manera tan convincente de estar dentro del personaje! Y lo mejor: Sin pretender en momento alguno cantar de cara a la galería, no sólo se mete a la galería en el bolsillo sino que logra emocionarla hasta el punto del entusiasmo… Pero es que esta aria… es tan, pero ¡¡¡tan bella!!!
Estoy convencido de que si Gounod hubiese tenido la suerte de escuchar esta interpretación de Kraus, emocionadísimo, le hubiera abrazado diciéndole algo así como:“Chapeau, monsieur Alfredó!”, :)) a lo que el gran tenor, con el señorío que siempre lo caracterizó, sin duda le hubiese respondido: “Mi cometido como cantante tan sólo era intentar hacer llegar con mi voz al público, tan bien como supe, la obra de arte por Vd. creada, maestro.”
Como muy bien comentó en un post de este blog mi admirado don Paco Roa refiriéndose a las voces graves de mujer, “en ópera hay vida incluso después de las sopranos”, a lo que yo me permito añadir: Y también la hay después de los grandes tenores, y de los grandes bajos y barítonos, y de mis idolatrados “bassos buffos”, y de las gentes, casi siempre en segundo e inmerecido plano, que cantan en los coros, y de los músicos tocando durante toda la función en los fosos orquestales, y de todo cuanto acontece entre tramoyas…
Pero tengamos en cuenta que la vida de una ópera surge de la imaginación y gracias al trabajo de sus compositores.
“Chapeau” a Kraus y a la orquesta por emocionarnos haciéndonos llegar con toda honestidad, sin supérfluos lucimientos, en perfecta y respetuosa comunión, esta maravillosa interpretación de una gran obra de arte fruto, en este caso, del talento de un gran compositor: Charles Gounod.
Para mí, esa comunión, es el alma de la ópera.
Saludos.
Gounod; Pilar Lorengar es una excelente Margueritte
Que grande es el canario...era conocido como "El rey de los tenores vivos" .-
Vivira por siempre en el recuerdo de la gente seguidora del bel canto.