Villazón (Werther): aria del Tercer Acto, 'Werther', Massenet. 2006.
Villazón (Werther): aria del Tercer Acto, 'Werther', Massenet. 2006.
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"Los más emocionantes hallazgos dejarían de deleitarme si tuviera que guardarlos sólo para mí".
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Ese es su arte, su estilo, podra no gustar a muchos, pero el mexicano es de gran nivel. Particularmente ese estilo de cantar, con pasion, con entrega, me agrada. Aplausos para Rolando Villazon
El título del aria hace honor a lo que se escucha por boca de Villazón: ¿Para qué despertar? ¿Para cantar así?
Más allá de una cuestión de gustos, creo que su interpretación es algo caprichosa. Hace unos contrastes dinámicos excesivos, improcedentes. La dicción es muy descuidada, seguramente porque en ocasiones no hay una técnica depurada que la sustente. La emisión sonora es bastante engolada, "cupa", como dicen los expertos, mal sustentada y escasamente proyectada, y eso hace, volviendo a lo anterior, que la dicción se resienta, además de que aparezca un vibrato por momentos algo caprino y desagradable.
Y en lo escénico, llama la atención el contraste entre su estatismo (apenas se mueve) y la gesticulación exagerada, verista, a lo Mario del Mónaco, que en absoluto le va estilísticamente a esta ópera.
En definitiva, y lamento contradecir al Sr. Valdivieso, creo que esta interpretación de Villazón no aporta nada positivo al rol de Werther, salvo
incrementar nuestra añoranza por las versiones de Georges Thill o del archimencionado Kraus. De todas formas, y sirva en descargo de todo lo anterior, confieso que disfruté mucho con el CD de arias francesas que grabó hace un par de años Villazón, y en el que consigue una meritoria versión del "Pourquoi me reveiller". Pero el estudio de grabación es una cosa y el directo en escena es otra.
En esta oportunidad, D. Oscar, no estoy de acuerdo con su evaluación de la interpretación de Villazón del aria propuesta en esta entrada, y me sumo al juicio negativo que de la versión de este último expresa el “forista” que me precede en el “uso de la palabra”, también asiduo comentarista de esta amable tertulia, “Sparafucille”. Este “Pourquoi me réveiller” antes que cantado parece más bien –permítanme por una vez y sin que sirva de precedente un exceso- regoldado; y es que viendo al mejicano, metido hasta el tuétano -el sabrá la razón- en un jardín que no es el de su casa, cómo dibuja un irreconocible Werther de bruscas maneras y canto tosco y áspero, a los más viejos del lugar, entre los que me cuento, irremediablemente nos vienen a la cabeza las tres reglas clásicas sagradas del arte canoro y que Villazón –dicen sucesor de Domingo; observen que siempre hay herederos- parece dejar olvidadas en el camerino: bien decir-bien ligar-bien regular. Pero en fin, no todo está perdido y en nuestros días podemos escuchar un Werther razonablemente bien cantado en las voces de Vargas o de Bros. Saludos muy cordiales.
P.D.: Verdaderamente cómo se echa en falta al otrora gran animador de este foro; al menos espero, D. Orlando, que la razón de su ausencia no pase por una (mala) salud. Reciba un afectuoso saludo
Qué sonrojo me da leer, mi cada día más apreciado y admirado D. Paco Roa, que usted me llama el "otrora gran animador de este foro", incluso eso de que usted me eche en falta. Lo cierto es que no hay problemas de salud y que no me he alejado mucho de este blog: lo tengo como mi página de inicio junto con el de 'Alfredo Kraus, el tenor' donde tampoco suelo ya participar aunque no deje de disfrutarlo. Así que no, La Gioconda es raro que se me escape más de dos días seguidos. (Otra cosa es que también me haya hecho más cómodo o vago: pronto cumpliré con mis cuentas pendientes, queridísimos Nemorino y Lilith)
Lo que me mantiene más callado cada día es probablemente la mayor conciencia de mi ignorancia: antes la reconocía pero era un reconocimiento que no me impedía hablar y demostrar mi incultura musical en todo su esplendor. Ahora -seguramente desde que tengo MP3- escucho más y hablo menos. Es un 'detalle' que tengo con el resto de foreros (XD). A veces me sonrojo cuando releo alguna de las tonterías que escribí hace algún tiempo, no muy lejano (¡poco más de un año hace que entré por primera vez aquí!). Por otra parte soy consciente de que algunas de esas tonterías, muchas de las cuales ya no volvería a firmar, 'animaron' efectivamente este cotarro, y me parece bien; pero ahora prefiero dejar que lo animen los que como usted saben de lo que hablan. Y seguir aprendiendo, por supuesto.
De todas formas a menudo me dan ganas de volver a participar; pero para decir cosas como '¡Maravilloso!', o '¡Admirable!', o '¡Insuperable!' -cosas que ya he dicho muchas veces- mejor guardo la lengua (el dedo) pues no voy a aportar nada.
Otras veces sí que me he quedado con las ganas de participar, para hacer preguntas sobre todo (y créame que le tengo un par de ellas especialmente para usted), pero no me he animado nunca porque ahora cada vez que abro la boca por aquí, como lo hago tan poco, recibo algún que otro efusivo saludo que vuelve a avergonzarme (tanto o más aún de lo que me avergüenzan mis antiguos comentarios apasionados, parece mentira) y que me avergonzaría más aún responder, como si yo fuera 'alguien'. Saludos que, para no ser hipócrita, reconozco que a la vez que me avergüenzan me gustan muchísimo y que íntimamente los agradezco infinito. Tanto como la posdata de su comentario anterior, Sr. Roa: a todo el mundo le agrada sentirse o saberse 'echado de menos'.
Por tanto, muchas gracias. A usted y a todos los foreros de quienes he recibido saludos, o ánimos, o apoyo... Y para no hacerme de rogar, yo que no lo merezco (y también para que en adelante se piensen más eso de volver a 'picarme', a mí que como saben tengo el dedo fácil -y a la brevedad que me caracteriza en esta respuesta me remito (XD)) mañana mismo pienso hacerle ése par de preguntitas en el lugar de este foro que corresponda, que hoy quizás ya sea un poquito tarde.
Buenas noches, pues, muchas gracias otra vez por su saludo afectuoso; reciba a su vez un fuerte abrazo de un admirador.
Y no quiero despedirme sin agradecer nuevamente -nunca es suficiente para quienes tanto jugo sacamos de ésta página y sus participantes- este sitio maravilloso a mi querida Gioconda: mis deudas con 'Ópera, siempre' no tienen fin, los gozos que me ha proporcionado consuela saber que no se los comerá la tierra como mis orejas, sino que pertenecen a mi alma y con ella se irán a donde toque (arriba o abajo). Gracias infinitas.
Mis BsoTTT
Pues nada, me alegra conocer que está Vd. en plena forma, D. Orlando, y –espero- dispuesto a seguir tomando parte (pro)activa según nos tenía acostumbrados en la tertulia (ahora bien, al ritmo que le resulte más conveniente), pues sus aportaciones, desde luego para un servidor, son siempre esperadas, enriquecedoras y sumamente refrescantes: toda una bocanada de aire fresco. Lo cual es perfecto para dinamizar el foro ya que, en ocasiones, los viejos lo apolillamos un poco y, al menos en mi caso, podemos resultar algo reiterativos hasta incluso llegar a enranciarlo (ya sabe, “cada loco con su tema” –el mío (creo) no hace falta recodarlo-; y “cada maestrillo –no es que yo lo sea- tiene su librillo”). Razón por la que, cogiendo prestada su inteligente actitud de dosificar las intervenciones, iré distanciando tentativamente mis comentarios hasta encontrar también una adecuada, digámoslo así, velocidad de crucero. Saludos muy cordiales.
Pues sería una lástima que usted hiciera lo que yo: todos por aquí lo lamentaríamos. Permítame abusar de nuevo de su paciencia, de sus conocimientos y de su sensibilidad, por favor, y respóndame si es tan amable a otra duda que tengo y que le expongo en esta página: http://www.lacoctelera.com/operasiempre/post/2006/04/23/la-caball...-. Un fuerte abrazo.