«María Bayo (Fitero, Navarra, 1961) dice que los cantantes de ópera son como "gitanos finos, con maletas", siempre haciendo y deshaciendo equipajes, una tortura que sólo conoce quien la padece a menudo.

La soprano, madre de la pequeña Ilía, nombre de la protagonista del mozartiano 'Idomeneo', una de sus obras más queridas y que, cada poco, le viene a la memoria, es uno de esos trashumantes del arte.

En 'Los Cuentos de Hoffmann' Bayo encarna a una mujer que sufre, poseída por el canto y herida por la ausencia de la madre».

—¿Cómo logra separar la vida real de sus personajes de ficción?

—Es que a veces no puedo hacerlo. Cuando he representado la última escena de esta ópera, cuando Antonia tiene la visión de su madre, he tenido bajones porque recordaba a mi madre muerta... Para hacer este trabajo tienes que poseer una gran fortaleza interior: el ánimo suficiente para salir al escenario y, al mismo tiempo, la capacidad para transformarte en una persona débil e insegura, como Mimí o Antonia.

• Julián Méndez

El Correo Digital

'Los cuentos de Hoffman', de Offenbach, en la ABAO (días 6, 9, 12 y 15 de mayo), con María Bayo y el tenor venezolano Aquiles Machado.