Cecilia Bartoli, cantante lírica:

—¿La curiosidad la ha llevado a los castrati?

—Nadie sabe cómo sonaba su canto, pero se conoce la música que escribían para ellos y era una música con increíbles dificultades, puro virtuosismo y pirotecnia. Pero está el otro lado, la tortura a la que sometían a aquellos niños de ocho o nueve años a los que mutilaban antes de que cambiaran la voz. De todos los que castraban sólo los que tenían suerte desarrollaban una voz increíble.

—El mundo del barroco.

—Sí, en el que se buscaba la maravilla en todas las artes. Me interesa en especial ese preciso momento en el que el Vaticano prohibió el teatro lírico porque lo consideraba un antro de inmorales y de perdición, pero en realidad lo que sucedía era que no tenían el control.

—Inocencio IX prohibió a las mujeres subir al escenario.

—... Y cantar. Los castrati eran la voz femenina en los libretos de música sacra.

—¿Era una voz femenina o era otra cosa?

• Ima Sanchís

La Vanguardia

Vía: migatocalcetines