(Nichola Clapton, comisario de la exposición, muestra el instrumento utilizado para la castración. Foto: Efe/ Daniel Hanbury)
«Fueron las superestrellas musicales de la época. Tenían fama, dinero y la adoración de miles de seguidores. Caprichosos, soberbios, triunfales, protagonizaron aventuras amorosas, escándalos mayúsculos y veladas del bel canto inigualables. Pocos artistas, sin embargo, estarían hoy dispuestos a sacrificar lo que ellos sacrificaron.
Los castrati, los cantantes castrados en la infancia para evitar que su voz cambiara con la madurez, son el tema de la exposición que hoy se inaugura en la casa museo del compositor Händel en Londres».
• Begoña Arce
Más, en El Periódico
Dos vídeos sobre 'Farinelli il Castrato', 1994. La soprano polaca Ewa Malas-Godlewska puso voz a Farinelli.
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados