Un bajo legendario que es imperdonable que aún no tengamos en casa y una soprano no menos legendaria que nunca está de más que la volvamos a invitar: EzioPinza y RosaPonselle.
Su verdadero nombre era 'Rosa Ponzillo' y antes de dedicarse a la ópera formó parte del dúo de música ligera 'The Ponzillo Sisters', con su hermana Carmela.
Sobre su voz dijo Lauri-Volpi (con su habitual engolamiento): "las notas graves, medias, agudas, todas alineadas bajo la guía del aliento, constituían una 'estela vocal' granítica por armónicos, sustanciosa por vibración; en suma, un violoncelo que ella sabía ejecutar con tal habilidad como para revelar una suprema perfección" ('Voces Paralelas', 1955).
Su punto fuerte fue el canto de coloratura. El débil, los agudos; probablemente la causa de su prematura retirada de la escena.
Debutó en el Metropolitan con 'La forza del destino', el 18 de noviembre de 1918, junto a Caruso, De Luca y el bajo alavés José Mardones. "Fue definida como 'Caruso con faldas', y se puede decir que poseyó la más completa y rica voz de soprano dramática oída entre las dos guerras" ('100 grandes cantantes del pasado'. Miguel Patrón Marchand. Editorial Andrés Bello. Santiago de Chile, 1990).