La Coctelera

Categoría: Enrico Caruso

Illo tempore: inauguración del Teatro Colón de Buenos Aires (1908)

Documental sobre la inauguración del Teatro Colón de Buenos Aires (sabe a poco, pero merece la pena verlo antes de que vuele del Olimpo).

La obra elegida para fecha tan señalada fue 'Aida', con Amedeo Bassi en el rol de Radamés, el 25 de mayo de 1908 (programa original en PDF).

Dos días después, estrena el Colón Titta Ruffo, con 'Amleto', de Ambroise Thomas. En el mes de abril de ese mismo año, el titán de los barítonos había cantado en el Gran Liceo de Barcelona; y en febrero, en el Principal de Valencia. Al Real de Madrid llega en diciembre de 1907. En los tres (algún día hablaremos de ello), cosecha grandes triunfos.

El incomparable bajo ruso Feodor Chaliapin se presenta por primera vez en el coliseo porteño en julio de 1908, en 'Mefistófeles'. Caruso lo hará en mayo de 1915, en 'Aida'.

(En la foto, Ruffo y Chaliapin, en 1909)

El 4 de agosto de ese mismo año, 1915, tiene lugar una actuación memorable en el Colón: Enrico Caruso y Titta Ruffo interpretan el Primer Acto de 'I Pagliacci' en una función extraordinaria (ahí los tienen).

Finaliza el histórico vídeo de este post con la imagen de un óleo (1,60 x 1,10 m) que ya es toda una leyenda: el retrato de Titta Ruffo, Enrico Caruso y Feodor Chaliapin, obra del pintor polaco Tadè Styca (galería de sus cuadros), famoso por reproducir fielmente la semblanza y personalidad de sus modelos.

Ruffo tiene 33 años; Caruso y Chaliapin, 37. Por entonces, los tres artistas eran considerados los cantantes más famosos del mundo en su cuerda.

'Celeste Aida', por Caruso, Gigli, Del Monaco, Bergonzi, Domingo

'Celeste Aida', aria de Radamés del Primer Acto, Escena I, de 'Aida', Verdi. Por:

Enrico Caruso. 1911.

Beniamino Gigli.

Mario del Monaco. Tokio, 1961.

Carlo Bergonzi. Tokio, 1971.

Plácido Domingo. Houston Grand Opera, 1 de octubre de 1987.

Y por Giovanni Martinelli, Luciano Pavarotti, Roberto Alagna.

'Una furtiva lacrima', por Bergonzi, Di Stefano, Björling, Caruso

Aria de Nemorino del Segundo Acto, Escena VII, de 'L' elisir d'amore', Donizetti. Por:

Carlo Bergonzi. Teatro Comunale di Firenza, mayo 1967.

Giuseppe Di Stefano. 1944.

Jussi Björling

Enrico Caruso. 1911.

'Questa o quella', por Caruso

Enrico Caruso: arieta del Duque de Mantua del Acto I, Escena I, de 'Rigoletto', Verdi. 16 de marzo de 1908.

(Foto)

El doble de Caruso

Fragmento de 'My italian cousin', película en la que Enrico Caruso interpreta a dos personajes diferentes: Mario Nanni, escultor pobre; y Cesare Carulli, famosísimo tenor. Si se fijan bien, verán a los dos. 'My italian cousin' se estrenó en 1919 y era muda. Actualización (12/11/06):

Otro fragmento del mismo film. El registro de la voz es de 1904.

Schipa: il tenore di grazia

Tito Schipa: 'M'appari tutt'amor, de la ópera 'Martha' (Friedrich Von Flotow).

Aquí pueden escuchar la misma romanza, por Enrico Caruso (1873-1921) y Jussi Björling (1911-1960).

(Imágenes de Caruso)

Tito Schipa (1888-1965)

(La foto)

Una furtiva lágrima

"Con profundo pesar te participo que tu pobre madre ha dejado de existir. Te acompaño en tu legítimo sentimiento. Gregorio".

Así rezaba el telegrama que recibió Julián Gayarre desde España cuando se disponía a cantar el segundo y último acto de L'elisir d'amore, de Donizetti, que incluye una de las romanzas de ópera más famosas: 'Una furtiva lacrima'.

Gregorio, Gregorio Garjón, era su primo, que fue como un hermano para el tenor. Cuentan que el telefonema quedó abandonado en el suelo del camerino y que la noticia corrió de murmullo en murmullo desde las primeras filas del teatro hasta el gallinero.

Era el 20 de septiembre de 1869. Tenía 25 años. Se encontraba en Varese, Italia. En esos momentos, era tan sólo un desconocido tenor español que intentaba despuntar en la cuna del bel canto. Como muchos otros tenores españoles, también de origen humilde: de niño fue pastor; a los quince años, hortera (dependiente); a los 16, herrero.

Termina de cantar la romanza, y el público aplaude entusiasmado. Dijeron las crónicas que el sentimiento con que aquella noche cantó 'El Ruiseñor del Roncal', por supuesto, para su madre, fue tan grande como las furtivas lágrimas que no pudo detener.

Casualidades de la vida. El propio tenor decía que su madre le ayudó incluso hasta después de muerta: "Nunca, nunca jamás, volveré a cantar como aquella noche. Mi buena y santa madre me parió dos veces: primero a la vida, después al arte".

Falleció joven, a consecuencia de la gripe que venía de Rusia, más conocida como 'dengue' o 'trancazo'. Le faltaba una semana para cumplir los 46. Los científicos no pudieron resistir la tentación de averiguar qué tenía Gayarre en la garganta para cantar como los mismísimos ángeles.

Descubrieron entonces que su 'bocado de Adán' (el cartílago tiroides) poseía una longitud extraordinaria, que su laringe era más grande de lo normal, asimétrica con respecto a su eje longitudinal y con un pequeño tumor en las cuerdas vocales.

¿Favoreció o perjudicó a su voz que ese tumor vibrara a dos mil veces por segundo cuando cantaba? Nos moriremos sin saberlo.

Visité hace unos años Roncal. En la Casa Museo de Gayarre, aún se conserva embalsamada su laringe. De su voz, desafortunadamente, no existe ni una sola grabación. Pero quienes lo escucharon cantar dijeron que fue el tenor más grande de todos los tiempos.

Aquí pueden escuchar esa célebre romanza en la voz de Alfredo Kraus, Enrico Caruso y Juan Diego Flórez.

La de Caruso es la más famosa. La de Kraus, para mí, es la mejor. Y del peruano Flórez, qué quieren que les diga: ¡si es que lo tiene todo!

Quédense con la que les plazca. Pero, por favor, no lloren.

(La casa que el tenor roncalés regaló a sus padres. En la actualidad, Casa Museo Julián Gayarre)

Un jovencísimo Kraus protagoniza la película 'Gayarre' en 1958: escena del telegrama, y la 'lágrima'.