Un bajo legendario que es imperdonable que aún no tengamos en casa y una soprano no menos legendaria que nunca está de más que la volvamos a invitar: EzioPinza y RosaPonselle.
La ira de Toscanini, del que ahora se cumplen 50 años de su muerte, fue legendaria. "Cuando ArturoToscanini se enfadaba, lo hacía en serio: Una vez el italiano aplastó con su pie un reloj de bolsillo. Otra vez, pateó el atril. Y la batuta destrozada se convirtió casi en su seña de identidad".
Dirigía de memoria. Respetaba rigurosamente las partituras. Músicos y cantantes lo temían. Le acusaron de ser casi un analfabeto musical. Pero su autocrítica era aún más feroz que la de sus detractores.